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In Plain Speech: Circuit des Yeux | Reseña

Nota8.5
8.5

Media hora. Solo eso le basto al proyecto de Haley Fohr para impresionar al mundo. Luego de cuatro álbumes de estudio, la chica de Cro Magnon se decidió lanzar con todo con un trabajo experimental que borda los límites entre la locura desenfrenada y la calma tenue. El territorio no va por un típico pop, ni tampoco por un álbum de guitarras abundantes o riffs descarnados. In Plain Speech, este nuevo disco, explora una parte desconocida del arte, o al menos una no tan accesible.

No sólo son sonidos desordenados, esto va más allá. La voz lúgubre recuerda la época de locura de Scott Walker, cuando con sus minimalistas melodías creaba atmosferas apacibles, pero oscuras. Fohr sigue la enseñanza de Walker de cerca, con compases constantes de guitarra en temas como “Ride Blind”, las cuales se suman a una sección de cuerdas que va agregando más dramatismo a la formula y que explota en un crescendo donde la batería se suma al mismo compás que la guitarra mantiene. Los interludios instrumentales, “KT 1” y “KT 5”, generan una atmósfera de misterio y envuelven al oyente en un halo de incertidumbre, al no saber exactamente qué dirección cobrará el disco en su siguiente movimiento..

“Dream of TV” posee la misma estructura. Un tema que comienza con las cuerdas de los violines siendo golpeadas, mientras atmosféricos sintetizadores programados y flautas van de acompañamiento para desembocar en guitarras que, estáticamente, invocan un trance de incertidumbre. Es este tema el más representativo del concepto que presenta In Plain Speech. Calma e incertidumbre. Una definición que se acerca más al miedo que causa un estado de paranoia y persecución. Los temas minimalistas van de la mano con ello y Fohr sabe jugar muy bien con este factor, tanto que las canciones netamente instrumentales más que relajar o dar un leve descanso al oyente, lo invita a seguir explorando un mundo desconocido.

El centro del sonido de Circuit des Yeux son los bajos. Es el núcleo de la formula que va explorando el concepto. “Guitar Knife” es un tema construido con guitarras distorsionadas en notas bajas que parecieran ser un monstruo que va caminando y acercándose en un pasillo, mientras las percusiones y las voces van agregando la tensión necesaria.

Y ya que hablamos de Scott Walker, “Fantasize the Scene” es la prueba clara de que es la influencia más marcada del disco. Con un sonido que rememora la etapa clásica del compositor, como Scott 2 (1968). Quizás la toma más accesible de este trabajo, con un sonido que se acerca más a un pop rock con toques vanguardistas, aunque bien guitarreado por decirlo de alguna forma. Otro factor que llama la atención, y que está presente en muchas de las canciones del disco, es que casi al final de estas, el sonido cambia por completo. Es como si fueran un track totalmente distinto, y esto pasa sin aviso, dando espacio a la sorpresa. Por ejemplo aquí, la repentina entrada de la sección de cuerdas en los segundos finales es esplendida. (Simple, no hay necesidad de hablar más de ello)

In Plain Speech logra lo que pocos, dar atmosfera lúgubre en un terreno dominado por artistas que intentan sonar a Bob Dylan y Nick Drake. Lo último no es malo, pero debemos reconocer que cuando alguien logra salir de la zona de confort que da el folk, es más que destacable. Circuit des Yeux se mueve por sendas distintas, pero que se cruzan de forma perfecta. Estamos ante uno de los discos más interesantes del año: Sonido atípico y con una compositora que logra una lucidez que le ha costado encontrar. Si hubiera una frase o un videojuego para describir esto sería… Silent Hill conoce a las peliculas noir, pero sin el asesinato.

Pablo Rojas

Se supone que estudio Periodismo. Al menos eso dice la credencial de mi Universidad... ¡Sabia que debi doblar a la izquierda en Albuquerque! En twitter puedes hallarme como @sr_Alga